El Siglo de Luis XIV
El Siglo de Luis XIV (Marzo de 1690) Poco tiempo después un tercer socorro partió de Brest, de Tolón, de Rochefort. Los puertos de Irlanda y el mar de la Mancha estaban cubiertos de barcos franceses.
Finalmente, Tourville, vicealmirante de Francia, con setenta y dos grandes navíos, tuvo un encuentro con una flota angloholandesa de sesenta velas más o menos. Se combatió durante diez horas: Tourville, Chateau Regnaud, de Estrees, Nemond, probaron su valor y una habilidad que le dieron a Francia un honor al cual no estaba acostumbrada. Los ingleses y los holandeses, hasta entonces dueños del Océano, de quienes los franceses habían aprendido desde hacía tan poco tiempo a dar batallas en orden, fueron totalmente vencidos. Diecisiete barcos de ellos destrozados y desarbolados fueron a encallar y a arder en sus costas. El resto se escondió en el Támesis o entre los bancos de Holanda (julio de r6go). Esta acción no les costó ni una sola chalupa a los franceses. Llegó entonces para Luis XIV lo que deseaba desde hacía veinte años y parecía tan poco probable: tuvo el imperio de los mares, imperio que, en verdad, fué de poca duración. Los barcos de guerra enemigos se escondían ante sus flotas. Seignelai, que se atrevía a todo, hizo llevar las galeras de Marsella al Océano. Las costas de Inglaterra vieron galeras por primera vez, y mediante ellas se hizo una incursión fácil en Tingmouth.