El Siglo de Luis XIV
El Siglo de Luis XIV El comercio, muy extendido actualmente, estaba en unas cuantas manos; la policía del reino estaba totalmente descuidada, prueba segura de una administración poco feliz. El cardenal de Richelieu, celoso de su propia grandeza, unida a la del estado, había comenzado a hacer a Francia formidable en el exterior sin haber podido todavía hacerla floreciente en el interior. Los grandes caminos no eran reparados ni vigilados, estaban infestados de bandidos; en las calles de París, estrechas, mal pavimentadas y cubiertas de desagradables inmundicias, abundaban los ladrones.[13] Por los registros del parlamento sabemos que la ronda de la ciudad se limitaba entonces a cuarenta y cinco hombres mal pagados, y que además no servían.
Desde la muerte de Francisco II Francia se había visto constantemente desgarrada por las guerras civiles o turbada por las facciones. Jamás se llevó el yugo de manera pacífica y voluntaria. Los señores fueron educados en las conspiraciones, que era entonces el arte de la corte, como el de agradar al soberano lo fue después.