El Siglo de Luis XIV
El Siglo de Luis XIV Este espíritu de discordia y de facción pasó de la corte a las ciudades menores y se apoderó de todas las comunidades del reino: todo era materia de disputa porque nada había que estuviera reglamentado; y hasta las parroquias de París llegaban a las manos, y las procesiones se agredían mutuamente por el honor de sus pendones. Repetidas veces se vio a los canónigos de Notre Dame luchar con los de la Sainte-Chapelle; el parlamento y la cá mara de las cuentas riñeron por el paso en Notre Dame, el día en que Luis XIII puso su reino bajo la protección de la Virgen. Casi todas las comunidades estaban armadas y casi no había particular que no se dejara arrastrar por la violencia del duelo[14]. Esta barbarie gótica autorizada antaño por los mismos reyes y convertida en característica de la nación, contribuía también, tanto como las guerras civiles y extranjeras, a despoblar el país. No es exagerado decir que en el curso de veinte años, de los cuales diez fueron turbados por la guerra, murieron más gentiles-hombres franceses a manos de los propios franceses que de los enemigos.
No hablaremos aquí de cómo se cultivaban las ciencias y las artes, pues se encontrará esa parte de la historia de nuestras costumbres en su lugar. Se hará notar solamente que la nación francesa estaba sumida en la ignorancia, sin exceptuar a quienes no creen pertenecer al pueblo.