El Siglo de Luis XIV
El Siglo de Luis XIV El duque de Mantua, vendido a Francia por su ministro, se vendió también a sí mismo, y admitió una guarnición francesa en Mantua. El Milanesado reconoció al nieto de Luis XIV sin vacilar. Hasta Portugal, enemigo natural de España, se unió al principio con ella. En una palabra, de Gibraltar a Amberes, y del Danubio a Nápoles, todo les parecía pertenecer a los Borbones. El rey estaba tan orgulloso de su prosperidad que, hablando con el duque de La Rochefoucauld de las proposiciones que el emperador le hacía en ese tiempo, se valió de estos términos: “Las encontraréis más insolentes todavía de lo que se os ha dicho.” [153]
(Septiembre de 1701) El rey Guillermo, enemigo hasta la muerte de la grandeza de Luis XIV, prometió al emperador armar a Inglaterra y Holanda para él: metió también a Dinamarca en sus intereses, y, por último, firmó en La Haya la alianza ya tramada contra la casa de Francia. Pero el rey se sorprendió poco de ello, y, contando con las divisiones que su dinero debía promover en el Parlamento inglés, y más aún con las fuerzas reunidas de Francia y de España, pareció despreciar a sus enemigos.