El Siglo de Luis XIV
El Siglo de Luis XIV (16 de septiembre de 1701) En ese tiempo, Jacobo murió en Saint Germain. Luis podía acordar lo que parecía ser conveniente y político, no apresurándose a reconocer al príncipe de Gales como rey de Inglaterra, de Escocia y de Irlanda, después de haber reconocido a Guillermo por el tratado de Risvick. Un puro sentimiento de generosidad lo llevó en el primer momento a dar al hijo del rey Jacobo el consuelo de un honor y de un título que su desdichado padre había tenido hasta la muerte, y que el tratado de Risvick no le quitaba. Todas las cabezas del consejo-fueron de opinion contraria. El duque de Bauvilliers, especialmente, hizo ver con vigorosa elocuencia todos los azotes de la guerra que serían el fruto de esa peligrosa magnanimidad. Se le había encomendado la educación del duque de Borgoña y pensaba en todo como el preceptor del príncipe, el célebre arzobispo de Cambrai, tan conocido por sus máximas humanas de gobierno y por la preferencia que daba a los intereses del pueblo sobre la grandeza de los reyes. El marqués de Torcy apoyó, por consideraciones políticas, lo, que el duque de Beauvilliers había dicho como ciudadano. Hizo ver que no convenía irritar a la nación inglesa con un paso precipitado. Luis se rindió a la opinión unánime de su consejo y resolvió no reconocer al hijo de Jacobo II como rey.