El Siglo de Luis XIV
El Siglo de Luis XIV Apenas pierde este aliado la casa de Borbón, cuando se entera de que Portugal se ha declarado contra ella. Pedro, rey de Portugal, reconoce al archiduque Carlos como rey de España. El consejo imperial, en nombre del archiduque, desmembraba en favor de Pedro II una monarquía de la que no era dueño todavía ni de una ciudad: le cedía por uno de esos tratados que jamás se han ejecutado, Vigo, Bayona, Alcántara, Badajoz, una parte de Extremadura, todos los países situados al occidente del río de La Plata en América, en una palabra, repartía lo que no tenía para adquirir lo que pudiera en España.
El rey del Portugal, el príncipe de Darmstadt, ministro del archiduque; el almirante de Castilla, partidario suyo, imploraron hasta el auxilio del rey de Marruecos. No solamente hicieron tratados con ese bárbaro para obtener caballos y trigo, sino que le pidieron tropas. El emperador de Marruecos, Muley Ismael, el tirano más belicoso y el más político de las naciones mahometanas de entonces, puso, para enviar sus tropas, condiciones peligrosas para la cristiandad y vergonzosas para el rey de Portugal: pedía como rehén un hijo del rey y algunas ciudades. El tratado no se hizo. Los cristianos se destrozaron con sus propias manos, sin que en ello se mezclaran los bárbaros. Ese socorro de África no valía lo que el de Inglaterra y Holanda para la casa de Austria.