El Siglo de Luis XIV
El Siglo de Luis XIV La batalla de Hochstedt le había costado a Luis XIV el ejército más floreciente y toda la comarca del Danubio al Rin, y a la casa de Baviera todos sus estados. Por la jornada de Ramillies se perdió todo Flandes hasta las puertas de Lila; la derrota de Turin expulsó a los franceses de Italia, como ha venido sucediendo siempre en todas las guerras desde Carlomagno. Quedaban tropas en el Milanesado y el pequeño ejército victorioso bajo el mando del conde de Médavi. Se ocupaban todavía algunas plazas. Le fué propuesto al emperador cederle todo con tal que permitiera retirar esas tropas, que ascendían casi a quince mil hombres, y el emperador aceptó la capitulación. El duque de Saboya consintió. De este modo, el emperador de una plumada se hizo amo pacífico de Italia. La conquista del reino de Nápoles y de Sicilia le quedó asegu rada. Todo lo que en Italia había sido considerado como feudatario fué tratado como súbdito. Le puso a la Toscana una contribución de ciento cincuenta mil pistolas, a Mantua de cuarenta mil; Parma, Módena, Luca, Génova, a pesar de su libertad, quedaron comprendidas en estas contribuciones.