El Siglo de Luis XIV
El Siglo de Luis XIV No sólo avanzaban, como hemos visto, los enemigos, paso a paso, y hacían caer de un lado todas las barreras de Francia, sino que pretendían, ayudados por el duque de Saboya, sorprender el Franco —Condado y penetrar por los dos extremos en el corazón del reino. El general Merci, encargado de facilitar esta empresa, entrando en la Alta Alsacia por Basilea, fué felizmente detenido cerca de la isla de Neuburgo sobre el Rin, por el conde-después mariscal— Du Bourg (26 de agosto de 1709). Yo no sé qué fatalidad hace que los que han llevado el nombre de Merci hayan sido siempre tan desdichados como estimados. Del que ahora hablamos fué vencido de la manera más completa. No se emprendió nada del lado de Saboya,[204] pero no se temía menos dei lado de Flandes; y el interior del reino languidecía de tal manera, que el rey pidió otra vez la paz suplicando. Ofrecía reconocer al archiduque como rey de España; no prestar ningún socorro a su nieto y abandonarlo a su suerte; dejar cuatro plazas en rehén; devolver Estrasburgo y Br isa cc; renunciar a la soberanía de Alsacia y no conservar más que su prefectura; demoler todas sus plazas desde Basilea hasta Filisburgo; cegar el puerto tanto tiempo temible de Dunkerque y derribar sus fortificaciones; dejar a los Estados generales Lila, Tournai, Ypres, Menin, Furnes, Condé, Maubeuge. He aquí los puntos principales que debían servir de fundamento a la paz que imploraba.