El Siglo de Luis XIV
El Siglo de Luis XIV Las anécdotas son un campo limitado en el que se espiga después de la vasta cosecha de la historia; son pequeños detalles largo tiempo ocultos, de donde les viene el nombre de anécdotas; interesan a la gente cuando conciernen a personas ilustres.
Las Vidas de los grandes hombres, de Plutarco, son una recopilaciĂłn de anĂ©cdotas más agradables que ciertas: ÂżcĂłmo podrĂa haber memorias fieles de la vida privada de Teseo y de Licurgo? En la mayor parte de las máximas que pone en boca de sus hĂ©roes hay más utilidad moral que verdad histĂłrica.
La Historia secreta de Justiniano, de Procopio, es una sátira dictada por la venganza; y aunque la venganza pueda decir la verdad, esa sátira, qUe contradice la historia pública. De Procopio, no parece siempre veraz.
No está permitido hoy imitar a Plutarco y todavĂa menos a Procopio. Admitimos como verdades histĂłricas sĂłlo las que están garantizadas. Cuando contemporáneos como el cardenal de Retz y el duque de La Rochefoucauld, enemigos uno del otro, confirman el mismo hecho en sus Memorias, ese hecho es indudable; cuando se contradicen, hay que dudar: lo que no es verosĂmil no debe ser creĂdo en lo absoluto, a menos que varios contemporáneos dignos de fe lo atestigĂĽen unánimemente.