El Siglo de Luis XIV
El Siglo de Luis XIV Las anécdotas más útiles y preciosas son los escritos privados que dejan los grandes prÃncipes, cuando el candor de su alma se manifiesta en esos monumentos; tales son las que tomo de Luis XIV
Los detalles domésticos halagan solamente la curiosidad; las debilidades sacadas a luz agradan tan sólo a la malicia, a menos que esas debi, lidades instruyan por las desgracias que las han seguido o por las virtudes que las han reparado.
Las memorias privadas de los contemporáneos son sospechosas de parcialidad, y los que escriben una o dos generaciones después deben usar la mayor circunspección, apartar lo frÃvolo, reducir lo exagerado y combatir la sátira.
Luis XIV puso en su corte, como en su reinado, tanto brillo y magnificencia, que los menores detalles de su vida, que fueron objeto de la curiosidad de todas las cortes de Europa y de todos sus contemporáneos, parecen interesar a la posteridad. El esplendor de su gobierno se derramó sobre sus menores acciones. Se tiene más interés, especialmente en Francia, por conocer las particularidades de su corte que por conocer las revoluciones de algunos otros estados. Tal es el efecto de la gran faena. Se prefiere saber lo que pasaba en el gabinete y en la corte de Augusto a conocer los detalles de las conquistas de Atila o de Tamerlán.