El Siglo de Luis XIV
El Siglo de Luis XIV Todos los honores, todos los homenajes eran para madame de Montespan, excepto los que el deber confería a la reina. Sin embargo, esta dama no estaba en el secreto, pues el rey sabía distinguir los asuntos de Estado de los placeres.
Encargada, ella sola, de la unión de los dos reyes y de la destrucción de Holanda, Madame se embarcó en Dunkerque en la flota del rey de Inglaterra, Carlos II, su hermano, con una parte de la corte de Francia. Llevaba consigo a mademoiselle de Keroual, más tarde duquesa de Portsmouth, cuya belleza igualaba a la de madame de Montespan, que fue después en Inglaterra lo que madame de, Montespan era en Francia, pero con más autoridad. El rey Carlos fué gobernado por ella hasta el último momento de su vida, y, a pesar de sus infidelidades, fué siempre dominado. Jamás mujer alguna conservó más tiempo su belleza; le hemos visto, a la edad de setenta años, un rostro todavía amable y agradable que los años no habían marchitado.