El Siglo de Luis XIV
El Siglo de Luis XIV La desdichada aventura de una dama de honor de la reina, en 1673, dio lugar a una nueva fundación. De esta desgracia nos habla el soneto Aborto, cuyos versos han sido tan citados.[268]
Los peligros inherentes al estado de soltera en una corte galante y voluptuosa, determinaron sustituir las doce doncellas de honor que embellecían la corte de la reina con doce damas de palacio; y en adelante la casa de las reinas se formó así. Con esta innovación la corte se hizo más numerosa y magnífica, al fijar en ella la residencia de los maridos y padres de las damas, con lo que aumentó la sociedad y la opulencia.
La princesa de Baviera, esposa de Monseñor, agregó desde los comienzos brillo y vivacidad a esa corte. La marquesa de Montespan seguía atrayendo la principal atención; pero dejó, a su vez, de agradar, y los arrebatos altivos de su dolor no hicieron volver a un corazón que se alejaba. Sin embargo, seguía ligada a la corte por un importante cargo, pues ejercía la superintendencia de la casa de la reina, y al rey por sus hijos, por el hábito y por su ascendiente.