El Siglo de Luis XIV
El Siglo de Luis XIV El rey, que al principio no podía acostumbrarse a ella, pasó de la aversión a la confianza y de la confianza al amor. Las cartas que tenemos de ella son un monumento mucho más precioso de lo que se piensa: descubren esa mezcla de religión y de galantería, de dignidad y de flaqueza existente con tanta frecuencia en el corazón humano, y que el de Luis XIV tenia también. El de madame de Maintenon se nos aparece, a la vez, pleno de una ambición y de una devoción que jamás se opusieron entre sí. Su confesor Gobelin aprueba las dos por igual; es director y cortesano, y su penitente, ingrata con madame de Montespan, se olvida de su injusticia. El confesor alimenta esta ilusión; y ella llama de buena fe a la religión en auxilio de sus encantos usados para suplantar a su bienhechora, convertida en rival.
Este extraño comercio de ternura y escrúpulo de parte del rey, de ambición y devoción de parte de la nueva amante, parece durar desde 1681 hasta 1686, época de su casamiento.