El Siglo de Luis XIV
El Siglo de Luis XIV En otro lugar he anotado ya[295] que jamás pronunció las palabras que se le atribuyen, cuando el primer gentilhombre de la cá mara y el gran maestre del guardarropa se disputaban el honor de servirlo: “¿Qué importa que me sirva un mucamo y no otro?” Una frase tan torpe no podía decirla un hombre tan cortés y tan atento como era él, y no va de acuerdo con lo que le elijo cierto día al duque de La Rochefoucauld, a propósito de sus deudas: “¿Por qué no habláis a vuestros amigos?” Palabras muy diferentes, que tienen un gran valor por sí mismas y a las que acompañó de un donativo de cincuenta mil escudos.