El Siglo de Luis XIV
El Siglo de Luis XIV Se sospechó, con mucha verosimilitud, que una religiosa de la abadía de Moret era hija suya. Era extremadamente morena, y además se le parecía.[314] El rey le dio veinte mil escudos de dote al colocarla en el convento. La opinión que tenía de su origen le daba un orgullo tal, que sus superiores se quejaron. Madame de Maintenon, en un viaje que hizo a Fontainebleau, fué al convento de Moret, y deseando inspirarle más modestia a la religiosa, hizo todo lo posible para quitarle la idea que alimentaba su orgullo. “Señora-le dijo aquella persona—, el trabajo que una dama de vuestra elevación se toma, viniendo expresamente aquí a decirme que no soy hija del rey, me persuade de que lo soy.” El convento de Moret recuerda aún esta anécdota.
Tantos detalles podrán desagradar a un filósofo; pero la curiosidad —esa flaqueza tan común al género humano-deja casi de serlo cuando tiene por objeto tiempos y hombres que atraen las miradas de la posteridad.