El Siglo de Luis XIV
El Siglo de Luis XIV El rey mandó construir el Louvre, cuya terminación fué tan deseada, levantó una ciudad en Versalles cerca de ese castillo, que costó tantos millones, edificó el Trianón y Marli, hizo embellecer muchos otros edificios y además ordenó construir el Observatorio, comenzado en 1666, en el tiempo que fundó la Academia de Ciencias. Pero el monumento más glorioso por su utilidad, por su grandeza y por las dificultades que se tuvieron que vencer, fué el canal del Languedoc, que une los dos mares y desemboca en el puerto de Cette, construido para recibir sus aguas. Todo ese trabajo se empezó en 1664 y se continuó sin interrupción hasta 1681. La fundación de los Inválidos y la capilla de ese edificio, la más hermosa de París; el establecimiento de Saint-Cyr, última de las obras construidas por el monarca, bastarían para bendecir su memoria.[331] Cuatro mil soldados y un gran número de oficiales, que encuentran en uno de esos grandes asilos consuelo en su vejez y socorro para sus heridas y sus necesidades, doscientas cincuenta jóvenes que reciben en el otro una educación digna de ellas, son otras tantas voces que aclaman a Luis XIV. El establecimiento de Saint-Cyr será superado por el que Luis XV acaba de fundar para educar quinientos gentilhombres; pero en vez de hacer olvidar Saint-Cyr, lo hace recordar; lo que se ha perfeccionado es el arte de hacer el bien.