El Siglo de Luis XIV
El Siglo de Luis XIV Si hubiese empleado en embellecer ParÃs, en terminar el Louvre, las sumas inmensas destinadas a los acueductos y a las obras de Maintenon, para llevar aguas a Versalles, obras interrumpidas y que se hicieron inútiles; si hubiera gastado en ParÃs la quinta parte de lo que costó someter a la naturaleza en Versalles, ParÃs serÃa, en toda su extensión, tan hermoso como lo es del lado de las TullerÃas y del Pont-Royal, y se hubiera convertido en la ciudad más espléndida del universo.
Se hizo mucho con reformar las leyes, pero la chicana no ha podido ser aplastada por la justicia. Se pensó en uniformar la jurisprudencia; está uniformada en los asuntos criminales, en los del comercio, en los procesos: podrÃa estarlo también en las leyes que rigen las fortunas de los ciudadanos. Es un gran inconveniente que un mismo tribunal deba pronunciarse sobre más de cien usos diferentes. Derechos sobre tierras equÃvocos, o gravosos, o que perjudican a la sociedad, subsisten aún como restos del gobierno feudal desaparecido: son escombros de un edificio gótico en ruinas.