El Siglo de Luis XIV
El Siglo de Luis XIV Esto no quiere decir que se pretenda que los diferentes órdenes del Estado estén sujetos a la misma ley.[338] Se comprende que las costumbres de, la nobleza, del clero, de los magistrados, de los agricultores deben ser distintas; pero es de desear, en cambio, que cada orden tenga una misma ley en todo el reino, que lo que es justo o verdadero en Champagne no sea considerado como falso o injusto en Normandia. La uniformidad en cualquier orden administrativo es una virtud, pero las dificultades de esa gran obra asustaron.
Luis XIV hubiera podido abstenerse más fácilmente del recurso peligroso de los arrendadores, al cual lo redujo el anticipo que casi siempre tomó sobre sus rentas, como se verá en el capítulo de las finanzas.