El Siglo de Luis XIV
El Siglo de Luis XIV Colbert llegó a controlar las finanzas con ciencia y genio.[344] Empezó, como el duque de Sully, por detener los abusos y los robos, que entonces eran enormes. Las contribuciones se simplificaron todo lo posible; y, mediante una economía que tiene algo de prodigioso, aumentó el tesoro del rey disminuyendo las tallas. El memorable edicto de 1664 demuestra que había todos los años un millón de los de aquel tiempo destinado al fomento de las manufacturas y del comercio marítimo. Cuidó tan bien del campo, que hasta entonces se había abandonado a la rapacidad de los arrendadores de rentas y contribuciones públicas, que les pudo contestar, en 1667, a algunos negociantes ingleses que se habían dirigido a su hermano M. de Colbert Croissi, embajador en Londres, para suministrar a Francia ganado de Irlanda y salazones para las colonias, que desde hacía cuatro años se podía vender a los extranjeros.
Para llegar a esta feliz administración fueron necesarias una cámara de justicia, y grandes reformas. Se vió obligado a suprimir ocho millones y más de rentas sobre la ciudad, adquiridas a precio ínfimo, que se reembolsaron en el momento de la compra. Estos diversos cambios exigieron edictos. Desde Francisco 1, el Parlamento era quien los registraba, y se le propuso registrarlos solamente en la cá mara de las cuentas, pero prevaleció el antiguo uso. El rey en persona fué en 1664 al Parlamento para que registraran sus edictos.[345]