El Siglo de Luis XIV
El Siglo de Luis XIV El rey no se olvidaba de la Fronda, del decreto de proscripción contra un cardenal, su primer ministro, de los demás decretos por los cuales se habían apoderado de los fondos reales, robado los muebles y el dinero de los ciudadanos adictos a la corona. Habiendo comenzado todos esos excesos por amonestaciones relativas a edictos concernientes a las rentas del Estado, ordenó, en 1667, que el Parlamento no hiciera exhortaciones sino dentro de los ocho días, después de haber registrado en obediencia. Este edicto se renovó también en 1673. Tampoco toleró, en el curso de su administración, amonestación alguna de ninguna corte judicial, excepto en el fatal año de 1709, cuando el Parlamento de París expuso inútilmente el perjuicio que el ministro de finanzas hacía al Estado por la variación del precio del oro y la plata.