El Siglo de Luis XIV
El Siglo de Luis XIV JudÃos, genoveses, venecianos, portugueses, flamencos, holandeses e ingleses, hicieron alternativamente el comercio de Francia, la cual ignoraba sus principios. Luis XIII, al subir al trono, no tenÃa un solo barco: ParÃs no llegaba a las cuatrocientas mil almas, y apenas la adornaban cuatro hermosos edificios; las demás ciudades del reino se asemejaban a esas villas que se ven más allá del Loira. La nobleza, acantonada en el campo, vivÃa en torres rodeadas de fosos y oprimÃa a los que cultivaban la tierra. Los caminos reales eran punto menos que intransitables; las ciudades carecÃan de policÃa, el estado de dinero, y el gobierno rara vez tenÃa crédito en las naciones extranjeras.
No hay por qué ocultar que Francia, que rara vez gozó de un buen gobierno, languideció de esa debilidad desde la decadencia de la familia de Carlomagno.
Para que un estado sea poderoso, es menester que la libertad del pueblo esté fundada en las leyes, o que la autoridad soberana sea indiscutible; En Francia, el pueblo fue esclavo hasta los tiempos de Felipe Augusto, los señores, tiranos hasta el reinado de Luis XI, y los reyes, ocupados constantemente en mantener su autoridad sobre sus vasallos, jamás tuvieron tiempo de pensar en la felicidad de sus súbditos, ni el poder de hacerlos felices.