El Siglo de Luis XIV
El Siglo de Luis XIV Era una época digna de la atención de los tiempos venideros aquella en que los héroes de Corneille y de Racine, los personajes de Molière, las sinfonÃas de Lulli, completamente nuevas para la nación, y (puesto que aquà sólo se trata de las artes) las voces de Bossuet y de Bourdaloue se hacÃan oÃr de un Luis XIV, de Madame —tan célebre por su buen gusto—, de un Condé, de un Turena, de un Colbert y de esa infinidad de hombres superiores aue aparecieron en todos los órdenes. No volvera el tiempo en que un duque de La Rochefoucauld, autor de las Máximas, al salir de una conversación con un Pascal o con un Arnauld, se dirigÃa al teatro de Corneille.
Despreaux se elevaba al nivel de tantos hombres ilustres, no por sus primeras sátiras, ya que las miradas de la posteridad no se detendrán en modo alguno sobre los Apuros de Paris y sobre los nombres de los Cassaigne y de los Cotin; pero instruÃa a esa posteridad con sus bellas epÃstolas y, sobre todo, con su Arte poético, en el que Corneille hubiera encontrado mucho que aprender.
La Fontaine, de estilo mucho menos pulido, de lenguaje mucho menos correcto, pero único por la sencillez y la gracia que le son propias, se colocó, con las cosas más sencillas, casi a la par de aquellos hombres sublimes.