El Siglo de Luis XIV
El Siglo de Luis XIV El destino del siglo de Luis XIV es igual en todo al destino de los siglos de León X, de Augusto, de Alejandro. Las tierras en que nacieron, en esos famosos tiempos, tantos frutos del genio, habían sido largamente preparadas. Se ha buscado en vano en las causas morales y en las causas físicas la razón de esa tardía fecundidad, seguida de una prolongada esterilidad. El verdadero motivo de esto es que los pueblos que cultivan las bellas artes necesitan muchos años para depurar la lengua y el gusto. Una vez dados los primeros pasos, los genios progresan; la rivalidad y el favor público otorgado a los nuevos esfuerzos incitan los talentos. Cada artista se apodera en su género de las bellezas naturales que ese género comporta. Cualquiera que haya profundizado la teoría de las artes puramente de genio, sabe, si tiene algo de talento, ciue esas bellezas Drimordiales. esos grandes rasgos naturales propios de esas artes y convenientes a la nación para la cual se trabaja, existen en pequeño número. Los temas y el embellecimiento propio del tema tienen límites mucho más estrechos de lo que se piensa. El abate Dubos, hombre de mucho talento, que escribía su tratado sobre la poesía y la pintura en el año 1714,[380] encontró que en toda la historia de Francia el único tema verdadero de poema épico era el de la destrucción de la Liga por Enrique el Grande.[381] Debió añadir que al estar proscrito en Francia el embellecimiento de la epopeya, conveniente a los griegos, a los romanos, a los italianos de los siglos XV y XVI: los dioses de la fábula, los oráculos, los héroes invulnerables, los monstruos, los sortilegios, las metamorfosis; y pasadas de moda las aventuras novelescas, las bellezas propias del poema épico han quedado encerradas en un círculo muy estrecho. Si llega a surgir un artista que se apodere de los únicos ornamentos convenientes al tiempo, al tema, a la nación y que realice lo que ya se ha intentado,[382] quienes vengan después encontrarán una rica cantera.