El Siglo de Luis XIV
El Siglo de Luis XIV Los géneros cuyos temas se renuevan sin cesar, como la historia, las observaciones físicas, y que únicamente requieren trabajo, discernimiento y sentido común, pueden sostenerse más fácilmente; y las artes manuales como la pintura, la escultura, pueden no degenerar cuando los gobernantes tienen, a semejanza de Luis XIV, el cuidado de emplear sólo los mejores artistas. Porque en pintura y en escultura pueden tratarse cien veces los mismos temas: se pinta todavía la Sagrada Familia, aunque Rafael haya desplegado en ese tema toda la superioridad de su arte; pero nadie se atrevería a tratar Cinna, Andrómaca, el Arte Poético, el Tartufo[384]
Es necesario observar, además, que habiendo el siglo pasado instruido al presente, se ha hecho tan fácil escribir cosas de mediano valor que se ha producido una verdadera inundación de libros frívolos, y, algo peor aún, de libros serios inútiles; pero entre esa multitud de escritos mediocres —mal necesario en una ciudad inmensa, opulenta y ociosa, en la que una parte de los ciudadanos se ocupa incesantemente de entretener a la otra— se encuentran de vez en cuando excelentes obras de historia, o de pensamiento, o de esa literatura ligera que recrea a toda suerte de espíritus.