El Siglo de Luis XIV
El Siglo de Luis XIV A esa vieja costumbre, a menudo conservada por un cuerpo que se reúne, y necesariamente perdida por un cuerpo que no se reúne, se agrega la inmunidad, reclamada constantemente por la Iglesia, y la máxima, de que sus bienes son los de los pobres; y no es que pretenda que no le debe nada al Estado del cual saca todo, ya que el reino cuando se ve necesitado es el primer pobre; sino que reclama el derecho de dar tan sólo socorros voluntarios; socorros que Luis XIV exigió siempre de manera que no le fueran rehusados.
Le sorprende a Europa y a Francia que el clero pague tan poco; creen que es usufructuario de una tercera parte del reino. De poseerla, indudablemente debería pagar el tercio de las cargas, que sumaría, en años comunes, más de cincuenta millones, aparte de los derechos de las contribuciones que paga como los demás súbditos; pero se tienen a este respecto ideas vagas y, sobre todo, prejuicios.