El Siglo de Luis XIV
El Siglo de Luis XIV De excomulgar a los oficiales del rey para impedirles ejercer las funciones de sus cargos;
De hacer que los bastardos puedan heredar:
De anular los testamentos de los que han fallecido sin dar una parte de sus bienes a la Iglesia;
De permitir a los eclesiásticos franceses enajenar sus bienes inmuebles;
De delegar jueces para dictaminar sobre la legitimidad de los matrimonios.
En fin, se cuentan más de setenta usurpaciones contra las cuales los parlamentos del reino han sostenido la libertad natural de la nación y la dignidad de la corona.
Aunque los jesuitas hayan gozado de algún crédito durante el gobierno de Luis XIV, y aunque el monarca haya frenado un tanto las exhortaciones de los parlamentos desde que reinó por sí mismo, sin embargo, ninguno de esos grandes cuerpos perdió ni una sola ocasión de reprimir las pretensiones de la corte de Roma, vigilancia que el rey aprobó siempre porque los derechos esenciales de la nación eran los derechos del príncipe.