El Siglo de Luis XIV
El Siglo de Luis XIV 1. Dios no ha dado a Pedro ni a sus sucesores poder alguno, directo ni indirecto, sobre las cosas temporales.
2. La Iglesia galicana aprueba el concilio de Constanza, que declara a los concilios generales superiores al papa en lo espiritual.
3. Las reglas, los usos, las prácticas admitidas en el reino y en la Iglesia galicana deben permanecer invariables.
4. Las decisiones del papa, en materia de fe, sólo son infalibles cuando la Iglesia las ha aceptado.
Todos los tribunales y todas las facultades de teología registraron estas cuatro proposiciones en toda su extensión; y se prohibió por un edicto enseñar nada que las contradijera. Esta firmeza fue considerada en Roma como un atentado de rebeldes, y por todos los protestantes de Europa como el débil esfuerzo de una Iglesia, nacida libre, que rompía tan sólo cuatro eslabones de sus cadenas.