El Siglo de Luis XIV
El Siglo de Luis XIV Entonces se multiplican los profetas y se robustece el espíritu de violencia. Desgraciadamente, en 1703, un abate de la casa Du Chaila, inspector de las misiones, obtiene una orden de la corte para encerrar en un convento a dos hijas de un gentilhombre, recién convertido. En vez de llevarlas al convento, las lleva primero a su castillo. Los calvinistas se agrupan: derriban las puertas, liberan a las dos jóvenes y a algunos otros prisioneros. Los sediciosos se apoderan del abate Du Chaila, le ofrecen perdonarle la vida si se convierte a su religión. Rechaza el ofrecimiento. Un profeta le grita: “Muere entonces, el espíritu te condena, tu pecado está contra ti”, y lo matan a tiros de fusil. Inmediatamente después, apresan a los recaudadores de la capitación y los ahorcan con sus registros al cuello. Luego se arrojan sobre los sacerdotes que encuentran y los matan. Los persiguen, se retiran a los bosques y roquedales. Su número aumenta: sus profetas y profet isa s les anuncian, de parte de Dios, el restablecimiento de Jerusalén y la caída de Babilonia. El abate de La Bourlie aparece inesperadamente entre ellos, en medio de sus retiros salvajes, y les lleva dinero y armas.