El Siglo de Luis XIV
El Siglo de Luis XIV (1679) La facción de los jesuitas irritada por las Cartas provinciales, lo movió todo contra el partido. Madame de Longueville, al no poder conspirar en favor de la Fronda, conspiró en favor del jansenismo. Su casa y la de Arnauld eran centros de reunión en París. El rey había resuelto extirpar el calvinismo y no quería una nueva secta. Amenazó, y por último Arnauld, temiendo a enemigos armados de la autoridad soberana y privado del apoyo de madame de Longueville, a quien arrebató la muerte, tomó la resolución de abandonar para siempre Francia y de irse a vivir a los Países Bajos, desconocido, sin fortuna, hasta sin criados, él, que hubiera podido ser cardenal y cuyo sobrino había sido ministro de Estado. El placer de escribir en libertad lo compensó de todo. Vivió hasta 1694, en un retiro ignorado del mundo, conocido sólo de sus amigos, escribiendo constantemente, filósofo que se impuso siempre a la mala suerte, y que dió hasta el último momento el ejemplo de un alma pura, fuerte e inquebrantable.
Su partido fué incesantemente perseguido en los Países Bajos católicos, país llamado de obediencia, en el que las bulas de los papas son leyes soberanas. En Francia lo persiguieron más todavía.