El Siglo de Luis XIV
El Siglo de Luis XIV Sin embargo, no deben considerarse contradictorios esos elogios de Clemente XI y las censuras que los siguieron. Al leer una obra, puede uno conmoverse primero con su innegable belleza, y condenar luego sus defectos ocultos. Uno de los prelados que en Francia dieron su aprobación más sincera al libro de Quesnel, fué el cardenal de Noailles, arzobispo de París. Cuando desempeñaba el obispado de Chalons, se hizo su protector, y Quesnel le había dedicado el libro. El cardenal, lleno de virtudes y de ciencia, el más dulce de los hombres, el más amigo de la paz, protegía a algunos jansenistas sin serlo, y quería poco a los jesuitas sin perjudicarlos y sin temerlos.