El Siglo de Luis XIV
El Siglo de Luis XIV El cardenal no tuvo más suerte con madame de Maintenon. Este asunto sólo podría dar a conocer el carácter de esta señora, que casi no tenía voluntad propia y que se ocupaba tan sólo de plegarse a la del rey. Tres líneas escritas de su puño y letra al cardenal de Noailles exponen todo lo que debe pensarse, de ella, de la intriga del padre Le Tellier, de las ideas del rey, y de la, coyuntura. “Me conocéis bastante para saber lo que pienso sobre el nuevo descubrimiento; pero muchas razones me impiden hablar. No soy yo quien debe juzgar y condenar; yo sólo debo callarme y rogar por la Iglesia, por el rey y por vos. Le he dado vuestra carta al rey; la ha leído: esto es todo cuanto puede deciros, sintiéndome abatida por la tristeza.”
El cardenal-arzobispo, presionado por un jesuita, les quitó la facultad de predicar y confesar a todos los jesuitas, excepto algunos de los más prudentes y más moderados. Su cargo le daba el peligroso derecho de impedir que Le Tellier confesara al rey; pero no se atrevió a irritar hasta ese punto a su enemigo.[440] “Temo, escribía a madame de Maintenon, mostrar demasiada sumisión al rey, dándole poderes a quien menos los merece. Ruego a Dios que le haga ver el peligro, ue corre confiando su alma a un hombre de semejante carácter.” [441][442]