El Siglo de Luis XIV
El Siglo de Luis XIV La conciencia del rey estaba alarmada por su confesor, tanto como estaba ofendida su autoridad por la idea de la existencia de un partido rebelde. En vano el cardenal de Noailles le pidió justicia para esos misterios de iniquidad; el confesor lo convenció de que se había valido de medios humanos para hacer triunfar causas divinas; y como, en efecto, defendía la autoridad del papa y la unidad de la Iglesia, la sustancia toda del asunto le era favorable. El cardenal se dirigió al delfín, duque de Borgoña; pero lo encontró prevenido por las epístolas y por los amigos del arzobispo de Cambrai. La flaqueza humana tiene cabida en todos los corazones. Fenelon no era aún lo bastante filósofo como para olvidar que el cardenal de Noailles habla contribuido a que lo condenaran; y Quesnel pagó entonces por madame Guyon.