El Siglo de Luis XIV
El Siglo de Luis XIV Unido por la amistad con el arzobispo de Cambrai y comisionado por el rey para perseguirlo, procuró conciliar esos dos deberes. Sus cartas dejan constancia de que no traicionaba su ministerio siéndole fiel a su amigo. Apresuraba la decisión del papa, acatando las ordenes de la corte; pero, al mismo tiempo, trataba de conciliar los dos bandos.
Estaba con él un sacerdote italiano, llamado Giori, un espía de la facción contraria, que se ganó su confianza y lo calumnió en sus cartas, y que, llevando su perfidia hasta el extremo, tuvo la bajeza de pedirle una ayuda de mil escudos; y después de obtenerla no lo volvió a ver jamás.
Las cartas de este miserable fueron las que causaron la ruina del cardenal de Bouillon en la corte.[463] El rey lo agobió de reproches, como si hubiera traicionado al Estado; sin embargo, sus despachos nos permiten ver que procedió con sensatez y dignidad.