El Siglo de Luis XIV
El Siglo de Luis XIV Acataba las órdenes del rey al pedir la condenación de algunas máximas piadosamente ridículas de los místicos, que son los alquimistas de la religión; pero era fiel a la amistad al desviar los golpes que le querían asestar a Fenelon. Suponiendo que la Iglesia tuviera interés en que no se amase a Dios por sí mismo, no vemos el beneficio que le reportaría difamar al arzobispo de Cambrai. Pero, desgraciadamente, el rey quiso la condenación de Fénelzn; bien por acrimonia contra él, lo que sería indigno de un gran rey; ya por sometimiento al partido contrario, lo que todavía está más por debajo de la dignidad del trono. Sea lo que fuere, lo cierto es que le escribió al cardenal de Bouillon, el 16 de marzo de 1699, una mortificante carta llena de reproches; carta de hombre irritado, en la que declara que quiere la condenación del arzobispo de Cambrai. En aquel tiempo, el Telémaco causaba una gran sensación en toda Europa; y las Máximas de los Santos, que el rey no había leído, eran castigadas por las máximas de que estaba lleno el Telémaco, que sí había leído.
El cardenal de Bouillon fué mandado llamar inmediatamente. Éste partió, pero como en el camino le infor mara n, a algunas leguas de Roma, de la muerte del cardenal decano, se vio obligado a volver sobre sus pasos para tomar posesión de esa dignidad que le pertenecía de derecho, pues, aunque era joven todavía, era el más antiguo de los cardenales.