El Siglo de Luis XIV
El Siglo de Luis XIV Su cuarto hijo, Yung-Ch'ing, designado por él para que reinara en perjuicio de sus hermanos mayores, tomó posesión del trono sin que éstos murmurasen. La piedad filial —que es la base de este imperio— hace que todas las condiciones sociales consideren un crimen y un oprobio quejarse de la última voluntad de un padre.
El nuevo emperador Yung-Ch'ing sobrepasó a su padre en el amor de las leyes y del bien público. Ningún emperador estimuló más la agricultura. Dirigió su atención sobre la más necesaria de todas las artes, hasta elevar al grado de mandarÃn de octavo orden, en cada provincia, al labrador que, a juicio de los magistrados de su cantón, fuera el más diligente, el más industrioso y el más honrado; no se trataba de que el labrador abandonara un oficio en el que se habÃa destacado para que ejerciera las funciones de la judicatura, desconocidas para él; seguÃa siendo labrador con el tÃtulo de mandarÃn; tenÃa el derecho de sentarse en casa del virrey de la provincia y de comer con el. Su nombre aoarecia escrito en letras de oro en una sala pública. Ese reglamento, tan alejado de nuestras costumbres y que quizá las condena, existe todavÃa.