El Siglo de Luis XIV

El Siglo de Luis XIV

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Se quedó con algunos de ellos, entre otros con el jesuita Parennin, cuyo elogio he hecho ya, hombre célebre por sus conocimientos y por su carácter sensato, que hablaba muy bien el chino y el tártaro. Les era necesario no sólo como intérprete, sino como buen matemático. Entre nosotros es conocido, sobre todo, por las respuestas juiciosas e instructivas que sobre las ciencias de la China dió a las sabias objeciones puestas por uno de nuestros mejores filósofos. Este religioso gozó del favor del emperador Kang-hi, y conservó también el de Yung-Ch'ing. Si alguien podía salvar la religión cristiana era él. Obtuvo, con otros dos jesuitas, audiencia del príncipe hermano del emperador, que estaba encargado de examinar el fallo y de redactar un informe. Parennin refiere con candor lo que les contestó. El príncipe, que los protegía, les dijo: “Vuestros asuntos me embarazan; he leído las acusaciones dirigidas contra vosotros: vuestras querellas continuas con los demás europeos sobre los ritos de la China os han perjudicado infinitamente. ¿Qué diríais si, transportándonos a Europa nosotros, observáramos la misma conducta que observáis vosotros aquí? ¿De buena fe, la toleraríais?” Era difícil replicar a ese discurso. Sin embargo, obtuvieron que el príncipe le hablara al emperador en su favor; y cuando fueron recibidos al pie del trono, el emperador les declaró que expulsaba a todos los que se decían misioneros.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker