El Siglo de Luis XIV
El Siglo de Luis XIV La suma de todas estas reflexiones determinó, por último, al supremo tribunal de los ritos, a prohibir el ejercicio del cristianismo. Esta resolución se dió el ro de enero de 1724,[466] pero sin ninguna afrenta, sin que en ella se discernieran penas rigurosas, sin que contuviera la menor palabra ofensiva contra los misioneros: en el fallo se llegaba incluso a sugerirle al emperador que conservara en Pekín a los que pudieran ser útiles en las matemáticas. El emperador confirmó la resolución y ordenó, en su edicto, que se enviaran los misioneros a Macao acompañados de un mandarín, para que los cuidara en el camino y los preservara de cualquier insulto. Éstas son, exactamente, las palabras del edicto.