El Siglo de Luis XIV
El Siglo de Luis XIV La libra de pan valía entonces en París veinticuatro centavos de los de ahora. El pueblo sufría, las limosnas no bastaban, diversas provincias se hallaban en la miseria.
¿Hay algo más funesto que lo ocurrido en esta guerra frente a Burdeos? Las fuerzas reales apresan a un gentilhombre y le cortan la cabeza; entonces, el duque de La Rochefoucauld hace apresar, como represalia, a un gentilhombre del partido del rey, no obstante lo cual el duque de La Rochefoucauld pasa por filósofo. Pero los grandes intereses de los jefes de partido hacían olvidar pronto todos estos horrores.
Y, al mismo tiempo, ¿hay algo más ridículo que ver al gran Condé besar el relicario de Santa Genoveva en una procesión, frotar contra él su rosario, mostrarlo al pueblo, y probar, con esta bufonada, que los héroes rinden culto con frecuencia a la canalla?
Ni el menor decoro, ni decencia alguna, tanto en los procedimientos como en las palabras. Orner Talon nos refiere cómo oyó a algunos consejeros llamar ganapán al cardenal primer ministro; y un consejero apellidado Quatre-Sous apostrofó rudamente al gran Condé, en pleno parlamento, por lo cual comenzó una pelea a bofetadas en el santuario de la justicia.