Micromegas
Micromegas Tras un cuarto de hora de silencio miró a Amazán y le dijo: «How dye do?», al pie de la letra: ¿Cómo hacéis hacer? y en la lengua del traductor: ¿Cómo os encontráis?, lo que significa absolutamente nada en ninguna de las lenguas. Luego añadió: «Tenéis seis unicornios muy hermosos», y continuó fumando.
El viajero le dijo que sus unicornios estaban a su servicio, que venía con ellos desde el país de los gangáridas, y aprovechó para hablarle de la princesa de Babilonia y del fatal beso que había dado al rey de Egipto. A lo que el otro no replicó nada, pues le importaba un comino que hubiera en el mundo un rey de Egipto y una princesa de Babilonia. Estuvo un cuarto de hora más sin hablar, tras lo cual volvió a preguntar a su compañero cómo hacía hacer y si comían buen roast beef en el país de los gangáridas. El viajero le respondió con su habitual cortesía que no comían a sus hermanos en las orillas del Ganges. Le explicó el sistema que fue, muchos siglos más tarde, el de Pitágoras, Porfirio y Yámblico. Con lo cual milord se durmió y no despertó hasta que llegaron a su casa.