El circulo carmesi
El circulo carmesi —El viento pudo haberse llevado las emanaciones —dijo Derrick Yale—. Pero aparte de eso, el peso del gas lo harÃa descender directamente al suelo, y por su propia densidad se distribuirÃa uniformemente… ¡Miren! —Encendió un fósforo, lo resguardó un momento hasta que prendió bien, y luego lo fue bajando lentamente hacia el suelo. A unos centÃmetros de la alfombra, la cerilla se apagó de repente.
—Ya veo —dijo el inspector Parr.
—Ahora, ¿qué les parece si inspeccionamos el lugar?
—Quizás pueda serle de utilidad —sugirió Yale, pero su propuesta de ayuda no fue recibida con mucho entusiasmo.
Un pequeño auditorio de policÃas, que habÃa escuchado estupefacto mientras Yale desarrollaba su teorÃa, podÃa hacerse cargo de los sentimientos del inspector. También Yale lo notó porque, riendo de buen humor, formuló sus excusas y se marchó a casa. Hay momentos en que los policÃas profesionales tienen que permanecer a solas con sus sentimientos. Nadie mejor que Derrick Yale comprendÃa esto.