El circulo carmesi
El circulo carmesi —La boquilla de este cilindro (aún se pueden ver restos de jabón sobre ella) fue primero untada en una solución jabonosa y luego se introdujo por la rejilla del ventilador. Después se abrió la espita y se formó una pompa que era despedida de golpe. Desde el ventilador… —Yale habÃa salido de la habitación y saltado sobre la mesa—, sÃ, me lo suponÃa —dijo—, él podÃa ver la cabeza de Marl. Seguramente erró el blanco con dos o tres pompas. Una estalló en la almohada, pero creo que ésa se lanzó después de su muerte; otra fue a parar a la pared, como pueden ustedes deducir de esa mancha húmeda; no obstante, una, y probablemente más, impactaron en su rostro. Debió morir casi instantáneamente.
Parr no podÃa hacer otra cosa que mirarlo boquiabierto.
—Me lo imaginé cuando estábamos de camino hacia aquÃ. La mancha circular de la almohada me recordó mis diabluras infantiles y sus desastrosos efectos cuando me ponÃa a soplar pompas de jabón en el dormitorio. Y cuando usted mencionó el ventilador y el sonido silbante, me convencà de que mi teorÃa era correcta.
—Pero no olÃa a gas cuando entramos en la habitación —dijo Parr.