El circulo carmesi
El circulo carmesi Había contado la verdad cuando le confesó a Parr que la chica lo desconcertaba, a pesar de estar acostumbrado al trato con todo tipo de criminales, y probablemente sabía más de la psicología del crimen que Parr, con toda su experiencia.
Sus pensamientos derivaron hacia Parr, aquel infeliz que había caído en desgracia. Se preguntaba cuánto tiempo más lo soportarían en la jefatura de policía, tras este tercer fracaso en la persecución del Círculo Carmesí.
Las reflexiones del señor Parr seguían aquella noche los mismos derroteros. A su llegada a la jefatura de policía, lo estaba esperando un breve memorando[55] oficial, que leyó con el rostro marcado por la tristeza. Presentía que las cosas irían a peor y sus miedos se apoyaban en buenas razones.
A la mañana siguiente se le requirió en casa de Froyant y allí se encontró ya con Yale.
A pesar de sus buenas relaciones, el caso del Círculo Carmesí había derivado en un duelo entre estas dos personalidades tan singularmente distintas. En la prensa era un secreto a voces que la inminente ruina del señor Parr no se debía tanto a las desenfrenadas villanías del Círculo Carmesí como a la genialidad sobrehumana de su rival privado. En honor a la verdad, Yale hizo cuanto pudo para desmentir esos rumores, sin demasiado éxito.