El circulo carmesi
El circulo carmesi —No contaba con que usted encontrara algo —dijo Parr, al salir de la casa.
Aún estaban recorriendo el sendero oculto por la maleza que conducía a la verja de salida, cuando un hombre de rostro lívido comenzó a observarlos desde la ventana de la buhardilla, a través del cristal polvoriento: un hombre con barba de una semana, en quien ni sus más próximas amistades habrían reconocido jamás al señor Brabazon, el conocido banquero.