El circulo carmesi
El circulo carmesi —Hablaré con Yale mañana por la mañana. No estoy segura de que sirva para algo, pero hablaré con él sin rodeos, en cuanto me brinde una oportunidad.
—Gracias —contestó Milly Macroy, con un poco más de cortesÃa. A continuación, comenzó a alabar el apartamento en un lenguaje convencional.
Thalia se lo fue enseñando habitación por habitación.
—¿Qué hay en este cuarto?
—La cocina —contestó Thalia, sin hacer el menor intento de abrir la puerta. La chica la miró con suspicacia.
—¿Tienes ahà a algún amigo? —preguntó, y, antes de que Thalia pudiera detenerla, ella habÃa abierto la puerta y penetrado en la estancia.
La cocina era pequeña y estaba vacÃa. La luz estaba encendida, algo que sugirió a la señorita Macroy que Thalia habÃa dejado la cocina para responder a su llamada.
Thalia estuvo a punto de sonreÃr ante la obvia decepción en el rostro de Macroy, pero su sonrisa se esfumó cuando Macroy fue hasta el fregadero y cogió una botella.
—¿Qué es esto? —dijo, mientras leÃa la etiqueta.