El circulo carmesi
El circulo carmesi —Nunca lo recordará —murmuró el inspector.
—No puedo mantener tan bien el orden como lo hace madre —dijo ella.
—Claro que no, claro que no, tÃa —se apresuró a decir Parr—. Está un poco ida —murmuró—. Y ahora, dÃgame, señor Beardmore, ¿qué quiere saber?
Jack, riendo, se excusó por su visita.
—El CÃrculo Carmesà es un asunto tan complicado que, cada vez que aparece una nueva figura en escena, sospecho que es el lÃder de la organización —dijo—. ¿Piensa que el arresto de Brabazon puede ayudarnos en algo?
—No lo sé —contestó Parr con parsimonia—. Existe la posibilidad de que Brabazon nos sea de gran ayuda, desde luego que sÃ. Por cierto, he dejado a uno de mis hombres vigilándolo, y he dado instrucciones para que el carcelero no entre en la celda bajo ninguna circunstancia.
—Piensa en Sibly, el marinero que fue envenenado, ¿verdad?
Parr asintió.
—¿No cree, señor Beardmore, que ése fue uno de los asesinatos más misteriosos del CÃrculo CarmesÃ?
Parr hizo la pregunta en tono serio, pero habÃa un leve destello en sus ojos que Jack no tardó en percibir.