El circulo carmesi
El circulo carmesi —Con fluidez —replicó el otro, que volvió a levantar la mirada—. ¿Por qué me lo pregunta?
—Por nada en especial, simplemente me preguntaba cómo habÃa llevado usted a cabo sus investigaciones.
—Hablo francés…, bastante bien —dijo Parr, que habrÃa cambiado de tema de buena gana.
—SÃ, Lightman se escapó —dijo Yale suavemente—. Me pregunto dónde estará ahora.
—Ésa es una pregunta que nunca me he molestado en hacerme —habÃa cierto tono de impaciencia en la voz del inspector.
—Aparentemente, no es usted la única persona interesada en Marl. He visto una nota del joven Beardmore sobre su escritorio, en la que le dice que ha descubierto algunos papeles relativos al difunto Felix Marl. Su padre también realizó algunas investigaciones sobre ese hombre. Era de esperar en un hombre como James Beardmore, pues era muy cauteloso.
Yale informó al señor Parr de que iba a almorzar con el comisario y a Parr no le molestó en absoluto que lo hubieran excluido de la invitación. TenÃa muchÃsimo trabajo en aquellos dÃas, pues estaba seleccionando a los hombres que se convertirÃan en los guardaespaldas de los miembros del Gobierno y podÃa prescindir muy bien de tales compromisos, que solÃan aburrirlo invariablemente.