El circulo carmesi
El circulo carmesi —Si no le importa que se lo diga, señor Beardmore —dijo lentamente—, probablemente esté usted interesándose por la señorita Drummond más de lo que le conviene.
—¿Qué quiere decir? —contestó Jack rápidamente—. Todo esto es una conspiración. Esa bestia de Froyant…
El inspector sacudió la cabeza.
—La señorita Drummond admitió que cogió la estatuilla —contestó— y, además, la vimos salir de Casa Isaac.
No hay dudas al respecto.
—Admitió su culpabilidad por alguna razón que sólo ella conoce —replicó Jack violentamente—. ¿De verdad piensa que una chica semejante es capaz de robar? ¿Por qué iba a hacerlo? Yo le habrÃa dado cualquier cosa que necesitara —repentinamente se contuvo—. Hay algo detrás de todo esto —y continuó con más calma—, algo que no logro entender, y que probablemente usted tampoco entienda, inspector.
La puerta se abrió en aquel momento y la muchacha salió. Se detuvo en cuanto vio a Jack y un leve rubor apareció en sus pálidas mejillas.
—¿Estuvo en la Audiencia? —preguntó al instante.
Él asintió y ella movió la cabeza de un lado a otro con desaprobación.