El circulo carmesi
El circulo carmesi —Gracias, señor.
Parr se metió el papel en el bolsillo sin mirar las señas.
—Lamento molestarlo, pero comprenderá que todos los que estuvieron en la casa dentro de las veinticuatro horas anteriores al asesinato del señor Beardmore forzosamente tienen que ser interrogados. El CÃrculo CarmesÃ…
—¡El CÃrculo CarmesÃ! —exclamó el señor Marl con la voz entrecortada; el inspector Parr lo miró fijamente.
—¿No sabÃa que el CÃrculo Carmesà está detrás de este asesinato?
En honor a la verdad, el señor Felix Marl no sabÃa nada del asunto. HabÃa leÃdo la escueta noticia de que James Beardmore habÃa sido hallado muerto de un disparo, pero su relación con el CÃrculo Carmesà sólo habÃa sido revelada por el diario El Monitor, un periódico que Marl nunca leÃa.
Marl se deslomó sobre una silla, temblando.
—El CÃrculo Carmesà —musitó—. Dios Santo, nunca pensé… —Pero se contuvo.
—¿Qué es lo que nunca pensó? —preguntó Parr amablemente.
—El CÃrculo Carmesà —volvió a susurrar el corpulento individuo—. CreÃa que simplemente era…
No llegó a concluir la frase.