El hombre siniestro

El hombre siniestro

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—¿Qué quería? —preguntó el doctor.

La muchacha se encogió de hombros, contestando con un tono de odio imposible de ocultar:

—¡Increíble, amigo mío! Lo único que me ha dicho ha sido que vaya mañana a la oficina a la hora de costumbre, porque es día de correo y tiene mucho trabajo para mí.

—¡Un perfecto gentleman! —comentó Ralph Hallam con ironía—. Pero bueno, se habrá mostrado muy amable con usted, ¿no? Se le habrá ofrecido para todo lo que sea necesario.

—¡Nada de eso! ¡Ni una palabra amable! ¡Es un bruto!

Ahora, pasado el primer instante de horror, la muchacha sentía el deseo de huir, de salir de aquella casa odiosa, de no ver a nadie, ni a Ralph, ni a nadie, de estar sola, para poder dar rienda suelta a su emoción y sus lágrimas. «¡Venga a la oficina temprano…, a la hora de costumbre!». Aquel hombre era un monstruo, un bárbaro. No tenía corazón, ni sentimientos, ni nada. Era increíble que al día siguiente pudiera ir a la oficina. Quizá no iba a volver nunca ya. ¡Después de lo que ella había hecho por él! ¡Después de que ella había llegado a ser una encubridora del asesinato…, sólo para salvar a Amery! ¡Ah, pero él lo sabría, ella misma se lo diría todo!


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker