El hombre siniestro
El hombre siniestro El doctor Ralph Hallam estuvo muy ocupado todo aquel día en su casa de la calle de la Media Luna. Desde la muerte de su socio, mister Tarn, el doctor presentía una serie de problemas y peligros graves. Todo esto se habría podido evitar con una conversación con el maldito viejo; pero ahora, muerto él muchas cosas que proyectaba el médico resultaban problemáticas.
Durante el día había recibido tres visitas del inspector detective Bickerson, y había hablado por teléfono con su mujer.
El doctor había tenido otro disgusto aquel día al recibir una carta del banco donde guardaba su dinero. Por la carta pudo ver que su cuenta había disminuido mucho en los últimos tiempos. De ordinario, esta carta no le habría impresionado mucho, porque existía un gran fondo de beneficios procedentes de los negocios ilícitos que tenía con Tarn. Estos beneficios no se llevaban jamás a ningún banco. El dinero se guardaba en dólares y en efectivo. Actualmente tenían casi doscientas mil libras, de las cuales la mitad pertenecían a mister Tarn o a sus herederos.
